La lluvia como un cristal puro, e indefenso se deja caer del cielo. Su gota intranquila, se disuelve tan rápido como cae, y se va desarmando, para caer en el lugar menos esperado.
Ni aun pensando, podrían salvarse, de llegar a su final, donde volverán a subir, y volverán a caer, navegando por insólitos lugares, recorriendo valla a saber alguien que superficies.
La lluvia, llega en los momentos más oportunos, aunque sea persistente o solo una llovizna. Ella se lleva las malas ondas, y deja pureza en la tierra, hace ausentar al sol, solo para luego recibirlo y que hacerlo parecer mas hermoso todavía!


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