Es cuando las olas dejan de sacudir y todo se calma. Ahí, en ese momento se pueden ver los restos en la orilla, como algas marinas, como caracoles destrozados. Ahí en ese momento cuando todo se asienta, se puede ver y sentir todo lo que quedo debastado. Se puede escuchar el corazón crujir, se pueden escuchar ecos de lágrimas caer. Se pueden sentir las resacas de tristezas acumuladas, y si miras bien puedes ver en el reflejo de la bruma historias pasadas, momentos infelices y hasta un pasado lejano. Ahí es donde te preguntas donde estas, donde vas y donde iras a parar, Ahí es donde sientes la tristeza de saber que todo esta roto, que todo esta destruido. Solo pocas Personas sobreviven, ya que algunas las has perdido en la tormenta; Ellas son las que te fallaron, las que no supieron comprenderte. En el momento de calma se puede sentir el mas profundo dolor y hasta soledad, que quema cada vez mas el corazón en los momentos de silencio. A veces es preferible reír y disimular, aveces es conveniente secar la lágrima antes de que caiga. Aveces es preferible no contar nada, y callar, ya que al contarlo quebraras en llanto.
En el momento menos esperado la felicidad se a ido, y sin dejar una nota, sin razón. Te preguntas que tan mal hiciste para que te vuelvan nubes opacas que nublan el cielo que por momentos es lo único que te anima a sonreír. A veces no es lo malo que hicimos, sino lo tan bien que la estábamos pasando. Sin terminar de comprender solo sé que estoy en esa calma del mar, en ese lugar donde no quiero estar, en esa etapa que parece infinita. Quiero llorar pero a la vez me da miedo soltar esa lágrima. No quiero debilitarme, necesito que salga el sol, y ver el gran cielo azul que me anima a sonreír. Espero ésta sea la calma y no solo el ojo de la tormenta, ya no se si soportare otra recaida.
Yasmín ○



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